Rellenos dérmicos: rejuvenecer sin cirugía

Entre su implacable lucha contra la vejez y la perpetua búsqueda de la eterna juventud, el ser humano, siempre inventa o descubre maneras por prolongar la lozanía. Tal es el fervor por no dejar que el tiempo cause estragos en la piel que el sector de la estética, siempre está innovando y encontrando tratamientos eficaces y cada vez, más factibles y fáciles de aplicar. Empresas como Medyzon, especialistas en rellenos dérmicos e inyectables, se encargan de proveer a los centros y clínicas de estética de los novedosos productos.

La oferta es cada vez mayor. Las opciones numerosas y específicas para todo tipo de pieles y tratamientos. Aunque en mayor o menor medida, todos conocemos este tipo de productos, lo más probable es que no conozcamos en profundidad los beneficios o posibles consecuencias que conlleven. En este artículo, vamos a hablar precisamente de estos aspectos, sus beneficios, las posibles complicaciones o riesgos que pueden derivar de su aplicación y, por supuesto, que son los rellenos dérmicos.

Más allá del ácido hialurónico o el bótox, este tipo de compuestos, se desarrollan con finalidades similares pero diferentes. La finalidad primera es rejuvenecer la piel pero cada uno posee unas propiedades y ofrece unos resultados.

De forma generalizada, las inyecciones o rellenos dérmicos, se utilizan para que la piel del rostro, recupere su elasticidad natural y su aspecto joven. Si bien se trata de un procedimiento no invasivo, lo mejor es conocer todas las posibles implicaciones de su aplicación. La medicina estética, innova y amplia las alternativas que ofrece para retrasar los inevitables signos del envejecimiento de la piel. Lo hace de manera que cada vez, sea más fácil hacerlo sin necesidad de recurrir a las costosas y, por supuesto más invasivas y arriesgadas cirugías. Antes de someterse a intervenciones quirúrgicas innecesarias, los rellenos dérmicos ganan terreno, siendo perfectos para difuminar la aparición de las arrugas, camuflar cicatrices o disimular la hiperpigmentación de la piel.

Evidentemente, en lo que a la cara respecta, las personas interesadas en rejuvenecer su piel, prefieren hacerlo de la manera que menor riesgo conlleve y resultados más naturales, ofrezca. Este tipo de tratamientos en particular, destacan principalmente por cumplir con estas dos características: efectos casi inmediatos con aplicaciones no invasivas y resultados naturales, basados en sustancias que mejoran el cutis.

Los rellenos dérmicos y sus tipos

¿Qué es en realidad un relleno dérmico o inyectable facial? Sencillamente, se trata de un tipo de procedimiento o tratamiento estético que tiene como objetivo rejuvenecer el rostro. Para lograrlo, se infiltran compuestos especialmente diseñados para eliminar las líneas de expresión, cambiar el aspecto de los labios y unificar el tono de la piel, aportando luminosidad, hidratación y un aspecto más joven.

Con la aplicación de determinados productos, se logran corregir defectos en los tejidos blandos y ayudan a que el aspecto de la piel del rostro luzca más suave. Siendo esta la finalidad de los tratamientos con rellenos dérmicos, estas inyecciones contienen materiales absorbibles o temporales que producen los efectos deseados, durante mayor o menor tiempo.

Cabe señalar que este tipo de rellenos dérmicos, son igualmente aplicables y ofrecen excelentes resultados en la cara posterior de las manos. Zona donde la piel, también es delicada y tiene a mostrar los signos de la edad.

Los rellenos dérmicos, se clasifican aparte de por su finalidad y tipo, según la duración que posean en la piel. Encontrando rellenos temporales, semipermanentes y permanentes. Su otra clasificación se basa en la formulación de los mismos y los ingredientes que la componen. Estos ingredientes, son bastante conocidos:

  • El colágeno es uno de los rellenos faciales más conocidos que posibilitan la estimulación de las fibras productoras de colágeno natural. Gracias a este relleno, se hacen menos necesarios los retoques para conservar la elasticidad de la piel, pues el colágeno es el encargado de proporcionarla de manera natural. Esta proteína estructural del tejido conectivo, posee esa función de favorecer y mantener la elasticidad.
  • Cada vez más conocido, el ácido hialurónico, cuenta con un alto peso molecular y se halla presente en todos los fluidos y tejidos corporales de forma natural. La piel es uno de los reservorios de este glucosaminoglicano que ejerce como hidratante y flexibilizador. Ideal para ocultar arrugas incipientes o aportar volumen a la piel. Entre sus mayores ventajas, se encuentra la facilidad del cuerpo para su absorción.
  • El ácido poliláctico se inyecta en las zonas donde se hace evidente la imperfección. Este ácido en particular, consiste en un relleno temporal y biodegradable, muy utilizado para corregir las deficiencias tanto superficiales como de mayor profundidad, del pliegue nasolabial. También es muy eficaz para atenuar otro tipo de arrugas.
  • Menos conocida por los profanos, es la hidroxiapatita cálcica. Este material es biocompatible y cuenta con diversos usos y aplicaciones en medicina. Dentro de la estética, se utiliza por su trabajo como generador de colágeno. Se trata de un gel acuoso que se infiltra para rellenar arrugas y surcos faciales. Considerado como un inyectable de larga duración, debido a que activa tanto las células óseas como el tejido conectivo.

Para los que hayan pensado en el bótox, como relleno dérmico, debemos añadir que, aun siendo muy utilizado en medicina estética, no se trata de un relleno propiamente dicho. La toxina botulínica, no se corresponde con este tipo de inyecciones dérmicas, porque en realidad, no rellena las zonas en las que se aplica. La función de la toxina botulínica es bloquear la contracción de los músculos faciales, evitando la formación de los pliegues y arrugas naturales. De ahí que se note tanto su aplicación cuando se realiza de forma exagerada.

Beneficios y otras cosas

Por lo general, los tratamientos realizados con los rellenos faciales, devuelven a la piel del rostro ese volumen y elasticidad que se pierden con el paso de la edad. En la actualidad se trata de los tratamientos de preferencia debido en gran medida a sus beneficios.

Teniendo en cuenta que las secuelas del tratamiento son mínimas, puesto que los efectos secundarios son leves, sobre todo en comparación con otro tipo de tratamientos estéticos y que los resultados, se muestran de manera muy sutil, no es difícil de comprender porque son cada vez más demandados. Además de incrementar la producción de colágeno de forma natural, favoreciendo una buena salud de la piel, no son invasivos ya que su aplicación se lleva a cabo con agujas muy finas que no causan dolor, por lo que no es necesario aplicar anestesia.

Se trata también de tratamientos personalizados cuya técnica consisten en adaptar correctamente el relleno a lo que requiere cada tipo de piel. Sin olvidar que la mayoría de las sustancias que se infiltran en la piel, son producidas por el organismo de forma natural.

Otro de los factores que convierten estos tratamientos en beneficiosos, es el hecho de que no requieren un reposo posterior a su aplicación. No es necesario dejar a un lado la rutina diaria tras ponerse los rellenos dérmicos. Tan solo es necesario procurar unos cuidados mínimos, evitar la exposición directa a la luz solar y el maquillaje durante los días que el médico indique.

En lo que respecta a los posibles riesgos que puedan darse tras la aplicación de este tipo de tratamientos, se puede decir que siguiendo los protocolos de seguridad médica establecidos, no debería existir mayor riesgo con ellos. Sin embargo, si es posible que se produzca algún tipo de reacción adversa o efecto secundario leve y de corta duración, como pueden ser el enrojecimiento de la piel, aparición de eritemas o alergias. En caso de que alguno de estos signos se prolongue en el tiempo, algo que no suele ocurrir, es necesario acudir al médico, obviamente.

Por otro lado, los pacientes que padezcan algún tipo de enfermedad autoinmune, se encuentren inmunodeprimidos, mujeres embarazadas y lactantes, deben plantearse la aplicación de estos tratamientos, puesto que en estos casos concretos, las complicaciones severas a causas de las inyecciones de relleno facial pueden darse con mayor facilidad. En tal circunstancia, el cirujano y el dermatólogo, son los encargados de identificar a la mayor brevedad cualquier tipo de efecto adverso para prescribir el tratamiento correspondiente y establecer los procedimientos necesarios para contrarrestar o minimizar las secuelas.

De todas formas, no hay que olvidar que este tipo de tratamientos, por poco riesgo que entrañen, deben llevarse a cabo por profesionales cualificados. Las personas interesadas en su aplicación, deben hacerlo previa consulta y análisis de su caso en particular. Siendo el médico especialista el único cualificado para determinar cuál es el relleno más apropiado a infiltrar.

Los pacientes que requieran o lleven un tratamiento de medicación antiinflamatorio o tengan antecedentes de queloides, deben hacérselo saber al médico antes de iniciar cualquier tratamiento, puesto que en estos casos, tampoco son recomendables las inyecciones dérmicas.

No está de más recordar, antes de finalizar, la necesidad de acudir a un proveedor de servicios estéticos que esté autorizado y capacitado para la aplicación de los rellenos dérmicos. Una vez en la consulta, hay que cerciorarse de que las inyecciones sean jeringuillas precargadas, estén selladas y cuenten con la etiqueta correspondiente a las autoridades sanitarias, así como saber de mano del profesional, el producto que va a infiltrar.

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