Las operaciones de estética a la orden del día

Las operaciones de estética a la orden del día

Si pudiéramos definir a Europa con una palabra podríamos utilizar sin lugar a dudas inconformismo o ambición. Europa ha sido un continente que desde el inicio de los tiempos fue la cuna de la cultura dominada primero por los griegos, y posteriormente por los romanos que copiaron y modificaron la cultura de los griegos.

Con el paso del tiempo se han desarrollado otros continentes como América, Asia o Oceanía que han plantado cara a Europa, no solo en el aspecto cultural pero también en el comercial. De hecho, en Asia destaca China como principal competidor de los países europeos y Estados Unidos en el aspecto comercial.

Aquí también tenemos que romper una lanza a favor de África, un continente ultraexplotado por los países más desarrollados, que si en un primer momento se dividió el continente en virtud del poder de cada Estado dejando tras de sí fronteras lineales no vistas en otros continentes. Esto ha supuesto un desarrollo lento de los países africanos, normalmente inmersos en guerras por el poder. El ejemplo más sangrante es Somalia, un estado fallido inmerso en un descontrol digno de otro siglo.

Pero volviendo al tema del artículo, tenemos que hablar de la presión de la cultura en el resto de la sociedad. Existen muchos países que se fijan en Europa para adaptar o introducir elementos culturales, y Asia es un continente dónde esto se ha realizado bastante debido a la apertura cultural que se produjo hace ya unas cuantas décadas.

En el artículo de hoy vamos a hablar sobre una de estas modas culturales acogidas por los asiáticos. En concreto, hablaremos sobre el ideal de belleza, que se está convirtiendo en una obsesión hasta el punto de hacerse operaciones estéticas para eliminar los rasgos asiáticos y adaptarlos a los europeos.

Los asiáticos renuncian a sus facciones

Asia es un continente increíble, su desarrollo industrial es de los mejores del mundo debido a su política de trabajo, que llega a ser incluso demasiado dura. Hay un aspecto de la población europea que hace bastante daño a los asiáticos, y es la generalización, ya que muchos ciudadanos piensan que todos los asiáticos son chinos. Al igual que en Europa puedes sentirte ofendido si te encuadran como francés cuando eres nacional de otro país, en Asia ocurre lo mismo. En concreto, a los japoneses les molesta mucho que les digan que son chinos, y igualmente pasa con los coreanos. Pensad una cosa, para los asiáticos también es difícil diferencia las facciones europeas.

Esto nos sirve para traer un tema que es controvertido en Asia, y son las operaciones estéticas. En países como Corea las operaciones estéticas están a la orden del día, es decir es algo totalmente total en la población, hasta el punto de que es muy fácil operarse y existe una competencia feroz en el sector de las operaciones de estética.  De hecho, el barrio de Gangnam en Seúl (famoso por la canción de Psy “Gangnam Style” que dio la vuelta al mundo) alberga una gran cantidad de clínicas de estética que no tienen los certificados correspondientes.

Esto también nos sirve para recapacitar, ya que en Europa los permisos y controles para abrir clínicas dedicadas a las operaciones estéticas son realmente altos y exigentes. Y sino que se lo digan a Artestética,  una clínica especialista en tratamientos con y sin cirugía que desde 1999 destaca por utilizar la tecnología más vanguardista para ofrecer los mejores resultados a sus pacientes gracias a sus pruebas exhaustivas capaces de comprobar la eficacia de sus tratamientos.

El gran núcleo de operaciones que se realizan suele estar centradas en la cara, y no solo se limitan a eliminar imperfecciones o conseguir una mejor simetría de ambos lado de la cara, sino que lo que buscan es europeizar sus rasgos con el fin de parecerse al modelo de belleza europeo. Esto ha traído muchas críticas pues supone rechazar los rasgos que no solo diferencian a una gran población, sino que además hace creer a las generaciones más jóvenes que la belleza asiática está pasada de moda, y esto es un problema.

De hecho, esto es algo que ya se ha vivido anteriormente a lo largo de la historia tal y como se comenta en un artículo del periódico Ideal, si bien el fin era realmente diferente. En la segunda guerra mundial muchos judíos pasaban por el quirófano para operarse la nariz con el fin de eliminar los rasgos hebreos.

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